Desde el 1 DE SEPTIEMBRE DE 2012 hemos venido celebrando en numerosos pueblos y ciudades del planeta, las lecturas solidarias "ESCRITORES POR CIUDAD JUÁREZ".

Estas lecturas están convocadas en solidaridad con Ciudad Juárez, en representación de todo el pueblo de México y por extensión de cualquier otro rincón del planeta donde el miedo, consecuencia última de la violencia, es utilizado para imponer la voluntad y los intereses de los grupos de poder sobre los derechos y la dignidad de los pueblos y los ciudadanos.

En nombre del colectivo Escritores por Ciudad Juárez continuamos con esta llamada a la solidaridad y la movilización. Quienes lo deseen pueden remitirnos sus poemas o textos, alusivos al conflicto que padece Ciudad Juárez, que serán colgados en este blog y posteriormente utilizados en cuantos proyectos y publicaciones decidan los organizadores de las lecturas solidarias. Las colaboraciones serán colgadas como entradas, con el nombre del autor o autora, junto al nombre de la ciudad de donde nos escriben. Y cada nueva colaboración del mismo autor o autora será añadida a la primera de sus colaboraciones.

Dirección de contacto: poemasporciudadjuarez@hotmail.es

jueves, 2 de agosto de 2012

ESMERALDA CEBALLOS VEGA, Tijuana, Baja California


Esta Beatriz Murrieta en su jardín hablándole a una planta, está de rodillas, con el mandil, un sombrero y una pala. Escucha los ladridos de un perro. Hay música del flaco de oro fondeando. 
 
Beatriz: (a Cuca), mira Cuca, ese perro tiene más vida que yo, que diera yo por andar dando volteretas de un lado a otro, revolcándome en el jardín para quitarme las pulgas ¿sabías que las arrugas son peores que las pulgas? Por más que te las quieres quitar siempre te dejan una marca. Pero tú me vas a ayudar con eso, verdad, Cuquita, con los arreglos que te he hecho me vas a dar el jugo perfecto para aliviar las arrugas (susurrando), esta tierra te va a encantar, si lo logras, con mis cuidados nos vamos a hacer ricas y entonces Panchito no dirá que tengo las piernas pachichis ni el busto como mapa. Aunque él dice que me quiere así eh, pero a mí no me engaña; la otra noche miré como hizo cara de asco cuando me bajó los pantalones. El tiempo pasa, Cuquita, y una ya no es la de antes, el sueño de ser como la María Félix ya quedo muy atrás. ¿Te conté como la Félix se casó con uno más joven que ella? Con decirte que iba cada cierto tiempo a ver a su marido, viajaba hasta Francia porque él allá vivía, si mal no recuerdo se veían dos o tres veces al año… Eso es lo que yo quiero, ser como la Félix, claro que Panchito es mucho más joven que el francés de la Félix, pero eso que importa, ¿verdad? Pero es que las lamidas del perro ya no son suficientes, Cuquita, a veces ya ni quiere lamerme, hasta al mendigo perro le dan asco las arrugas. Pero me gustaría que Panchito viniera más seguido, ya sabes, el cuerpo es cuerpo y a veces pide cosas. Pero todo es culpa del trailero aquél que me enseñó los placeres de la carne, si no hubiera sido por la abuela, me hubiera casado con él o de perdida hubiera tenido a alguien que me viniera a visitar dos o tres veces al año, quizá hasta me hubiera compuesto una canción como la de la María Félix, Beatriz bonita, Beatriz del alma (cantando). Ah, pero no, la abuela me decía que ese trailero no era bueno, que siempre me iba a tener en la miseria, que ninguna muchacha decente andaría con un trailero…!pero besaba tan bien el condenado! Y lo mejor eran sus dedos… Ponte chula, Cuquita, contigo sí logro poner el invernadero… Te vas a volver famosa, no habrá ninguna como tú, serás única, como sueñan ser la mayoría de las mujeres, pero tú, no sólo olerás bonito, sino que serás la más asediada, todos se morirán por comprarte, y cuando sepan que tienes el nombre de mi abuela, sabrán que las emociones están inmersas en cada uno de tus pétalos. 
 
El perro sigue ladrando
 
Beatriz: Pero qué tiene ese perro, por más que ladre no lo voy a dejar pasar, ya ves lo que pasó la última vez, casi logra acabar con todos los girasoles… o habrá llegado alguien? No, todavía es muy temprano para que venga Panchito, a esta hora todavía está jugando futbol con sus amigos, sabías que lo nombraron defensa de su equipo en la prepa? Esta rechulo el condenadote, nadie se esperaba que creciera tanto y la espalda se le ensanchara, me acuerdo cuando andaba con los mocos embarrados y corriendo por la colonia, ya desde chiquito se veía que iba a ser bueno con la pelota, pero no es lo único que sabe hacer… mueve la lengua… imagínate que mi abuela me oyera hablando de estas cosas, los deseos carnales no se hablan, siempre me lo dijo (se pega en la boca), después de esto tendré que rezar tres padres nuestros. Te tienes que poner linda Cuquita, le tenemos que comprar un uniforme nuevo a Pancho, ya sabes cómo se pone cuando no tengo dinero, si no lo quisiera tanto… él también me quiere verdad, Cuquita, ¿verdad que Panchito quiere a esta vieja arrugada? ¿Verdad que el perro no tiene más vida que yo? Si mi abuela viviera estaría orgullosa de mí, sabría que he seguido su recetario botánico al pie de la letra, si viviera, me vería con mi vestido blanco, como el que use en mi primera comunión, parecía princesa, mi crinolina era la más grande, y mi corona rodeaba las trenzas, sí yo era muy guapa, una vez casi me escogen para ser reina de las rosas de la primavera allá en los Mochis. Pero los pies se cansan, Cuquita, no se cansa la mente, pero sí los pasos. Días 
 
El cielo truena

Beatriz: Ay Cuquita, ya va a comenzar el chubasco otra vez, se calentará la tierra y los calores entrarán por la nariz, pero ahora sí estamos preparadas, no va a ser como la otra vez que casi te me mueres. Discúlpame, pero es que Panchito estaba en medio de mi pecho, qué podía hacer; voy por los plásticos, también voy a cubrir a las demás, serán tus compañeras, está bien que estés acompañada, no es bueno estar sola, no, no es bueno. Mucho menos guardar secretos (se levanta, se sacude). Una a veces puede volverse loca.
El perro ladra, el chubasco comienza, Beatriz, sale.

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